jueves, 26 de septiembre de 2013

La emoción por las ensaladas! Un mito ??

Bueno hoy tuve una experiencia satisfactoria con la ensalada, fue una especie de milagro. Lo viví como una especie de aparición renacentista de la virgen. Para hacerla sencilla la explicación me sorprendió mucho que me gustara tanto y luego de comer que me sintiera tan bien. Estas cosas no suelen pasar cuando una ensalada se vuelve un sinónimo de PASTAR - sí como las vacas- y la comida se vuelve una obligación más. 
Muchas veces en tantos años de hacer y dejar dieta me ha pasado que el pastar se volvía decisivo para exigirme sin control y terminar abandonando la dieta. Y si voy a recuerdos muchísimo más atrás me acuerdo que en mis jornadas anorexicas no comer se trataba de exigir un estado de inalterabilidad mental. En eso giraban una y otra vez las imágenes de los brahmanes indios que hacen ayuno por semanas. 
Porque una dieta tiene que ser sinónimo de sacrificio o tener un telos. Me parece que quizás momentos en los que comes, te sentís satisfecho y te sentís bien, pero a la vez todo eso se conjuga en que te comiste una ensalada. Lo mejor que sacas de todo eso es que se puede vivir mejor comiendo mejor. Esto no tiene nada que ver con pesar un millón de kilos o 40 kilos. 

¿Qué podemos pensar de hacer dieta?

Durante mucho tiempo lo sentí como castigarme, pero más que eso como la forma de privarme de algo para cumplir con una norma. Otras veces la privación se transformo en una especie de factum de inmolación por una causa "ser flaca" y ese ser de un modo particular solo se traslucía en ser aceptada. Hay muchas razones a las que nos lleva la vida a mejorar nuestra forma de comer. Y alguno seguro pensaran es que esta chica le da tanta importancia. Bueno si, algunos de los que leen por ahi jamas debieron pensar porque ya tenían hábitos incorporados y miradas más o menos responsables sobre sus cuerpos. Tengo 26 años y recién ahora me doy cuenta de cosas que solo eran nociones: el sobre-exigir el cuerpo, dañarlo por los excesos,etc. Pero a pesar de tener tan claro todo eso me cuesta una y otra vez seguir con la dietas a pesar de sus fines. 
Por eso estos últimos días con Laura (la genia de nutricionista que tengo y me re ayuda) estuvimos hablando de esto de que la dieta no tiene un fin en si mismo, si lo pienso bien el medio que es adoptar hábitos saludables es el fin y el medio. Porque de nada sirve pastar 3 años ser una persona con x kilos menos pero que al año esta igual. Sigue comiendo, se sigue odiando al no cuidarse. Que nadie malinterprete no digo HE USTEDES ODIEN LA COMIDA!! No solo les digo CUIDENSE CON LA COMIDA; NO SE MATEN CON EXCESOS!. Y por ahí en el armado de mi discurso pasa esto que tengo un millón de prejuicios que debería trabajar más arduamente, ya que muchas veces me da vergüenza pensar tal o cualquiersobre una persona gorda. Quizás no lo pienso, es muy probable que solamente repita lo que supe socialmente durante muchos años. 

Otra cosa que deberíamos pensar siguiendo esta línea es porque todo se festeja o se relaciona al rededor de la comida y de excesos de comidas. Algunos ejemplos son las fiestas, los cumpleaños, las despedidas, etc. Ojala pudiéramos vivir en los excesos sin causarnos daños y esto va para todas las cosas que se dan en nuestras vidas (alcohol, drogas, compras, etc). Con lo que podría cerrar este maremoto de impresiones, ideas y demás es que solo tenemos un cuerpo para transitar esta vida que por lo menos a ciencia cierta sabemos que es la única. Con lo cual cuidar el medio con el que percibimos, sentimos, inteligimos; es un acto de amor no una obligación ni una imposición social. 

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